Tal y como se trata en el artículo del Norte de Castilla,
Castilla y León está al nivel de Finlandia en cuanto a resultados educativos
según el informe Pisa. Tal y como expresa el consejero de Educación Fernando
Rey, el objetivo está en la calidad y en la equidad, poniendo el foco especialmente
en esta última.
Uno de los primeros puntos fuertes seríá en mi opinión
precisamente este foco en la equidad. Tal y como dice el consejero, el objetivo
es no dejar a nadie atrás, y esto se hace no sólo por equidad sino también
porque un alumno que fracasa es un futuro adulto que necesitará ayudas socialesla
formación de centros guetto por ejemplo. En una frase muy sintética el
consejero expresa como no está dispuesto a que “la pobreza se herede” en
Castilla y León, acentuando por tanto la función equitativa social de la
educación.
En otro artículo del Norte de Castilla, del 13 de octubre de
2015, encontramos algunas claves sobre el por qué de estos mejores resultados
en Castilla y León. Jaime Foces Gil, director del IES Juan de Juni, ha
elaborado una tesis doctoral en la que nos da algunas claves.
Un primer factor sería la pronta escolarización de las
mujeres en Castilla y León a principios del siglo XX. Otro factor muy
importante se dio cuando llegó el momento de asumir las competencias en
educación y se produjo en Castilla y León un amplio acuerdo de los agentes
sociales, lo que garantizo una “década indispensable de paz educativa”.
Otros factores que han tenido un fuerte papel serían: la
exitosa política de adaptación a la dispersión, el exigente modelo curricular, el
fuerte impulso dado a las políticas de convivencia escolar y la mejora de
resultados.
En cuanto al primer factor, se aprecia en el número de rutas
escolares desarrolladas así como en el número de Centros Rurales Agrupados,
teniendo casi la mitad del total del país.
Respecto a la exigencia curricular, esto queda patente con
la llegada de la LOMCE. Sobre todo en lo relativo al refuerzo de materias
troncales en horas lectivas.
Un aspecto muy interesante que remarca Foces Gil es cómo la
historia de la educación en Castilla y León es la del Norte de España, marcada
por una demanda por parte de la población, de esa educación, un deseo de
alfabetizarse. Primero los varones y tres décadas más tarde las mujeres.
Foces Gil comenta la paradoja de que Castilla y León esté
sin embargo en la media en cuanto a fracaso escolar, y lo achaca al alto nivel
de exigencia en general en la comunidad. La diferencia de nivel entre
comunidades puede llegar al equivalente de curso y medio nos comenta el autor.
Para el fracaso escolar señala el autor dos causas
principales: los estudios de la madre y el mencionado sistema de titulación
actual, con esas grandes diferencias entre comunidades.
Como comentario personal, me gustaría añadir que pienso que
uno de los factores causantes de los buenos resultados es en parte el clima y
el carácter castellano. Sé que es algo intangible y difícilmente cuantificable
por tanto, pero en mi experiencia, compartimos con otras zonas del norte de
España esa forma de capear el frío y el mal tiempo con un buen libro.
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